Boca de los Frailes

Esta pequeña cortijada se sitúada en el paso natural que comunica la costa con el interior y a la salida de un valle minero. El nombre se debe al accidente geográfico o paso que accede al mar, llamado popularmente como boca, y a los frailes del convento de Santo Domingo de Almería, que fueron dueños aquí de amplias extensiones de tierras en el siglo XVIII y que, luego con las desamortizaciones, pasaron a manos privadas.

Esta zona vivió, como el resto de la provincia, su esplendor minero en el siglo XIX con la extracción de galena para la producción de plomo y plata. Pero, además, hay una variedad de minerales: hierro, cuarcitas, cinc, blenda y diversas piedras semipreciosas, como jaspes y ágatas. La producción minera llegó hasta mediados del siglo XX y son numerosas las instalaciones que quedan en la sierra.

 

Hoy la mayor parte del territorio minero pertenece a la multinacional Michelín, por lo que es necesario transitar por los caminos comunales que aparecen marcados en los mapas antiguos y conviene comunicarlo previamente a la empresa.

5.2.1.- El abrevadero.

La Boca de los Frailes era un amplio espacio comunal de base ganadera que servía como punto de paso, abrevadero comunal y punto de referencia y confluencia de los diversos rebaños que pastab

an en 

las majadas próximas. Pero, paradójicamente, en la zona no existe ningún manantial y por ello este enclave es un ejemplo perfecto de cómo la necesidad, los conocimient

os populares y el ingenio se unen para conseguir satisfacer la demanda de agua.

Para ello los sistemas de captación dirigen las aguas procedentes de los piedemontes y cauces que existen a ambos lados de la carretera actual a un punto situado en el centro de la cortijada y junto a la actual carretera. Una amplia hondonada en el suelo acumulaba las aguas de lluvia durante gran parte del año. Hoy de este abrevadero comunal sólo se adivinan parte de sus muros, ya que ha sido cegado por escombros y los arrastres de la erosión.

5.2.2.- Los sesteros

Junto a ese abrevadero hubo un sestero donde descansaba el ganado o se situaban otras manadas en espera de su turno. Otro tipo de sestero, menos habitual, es el sestero cubierto, con ramajes y cercado por muro de piedra, para resguardar el ganado de la lluvia, el calor del mediodía o de los fuertes vientos. Excepcionalmente y si el volumen de ganado era importante, tal como ocurre en este lugar, se construye un sestero de obra sólida y estable.

5.2.3.- La era

Si nos fijamos un poco veremos varias eras en el entorno, una de ellas disimulada entre la maleza y situada en la orilla de la carretera, frente al tanque de agua. El suelo queda empedrado de irregulares y medianas piedras de colores ferruginosos, sin que exista una delimitación clara entre la era y el descampado.

5.2.4.- El tanque y el aljibe

Destaca junto a la carretera una cúpula blanca de casi dos metros de altura, junto a un montículo de tierra; es lo que popularmente se conoce como tanque, palabra que surge como derivación de estanque. Es un almacén subterráneo de agua con forma cilíndrica y con una profundidad que puede llegar a los ocho metros, aunque en este caso es menor. El cerramiento muestra una bóveda, donde se practica una pequeña puerta de acceso, que suele permanecer cerrada para evitar caídas en su interior. El agua se extrae con un cubo atado a una cuerda que pende de una polea o garrucha colgada en el techo. Junto a la puerta existe una poza para verter el agua y que comunica con un pilar situado en el exterior, que se llena de agua y donde se lava la ropa. También suele haber otra pileta contigua para aclarar la ropa o abrevar los animales. Por el lado de la carretera se distingue perfectamente la balsa de decantación a la que llegan las aguas turbias de los aguaceros.

Contiguo al tanque y previo a la toma de agua, existe una balsa de decantación de los materiales de arrastre. Sin embargo es inevitable que entre el agua turbia de los aguaceros, que va llenando el fondo con sedimentos, lo que obliga a limpiar el tanque a finales del verano, antes de que lleguen las lluvias del otoño. Por ese motivo observamos un montículo de tierra, antes empleado como tierra fértil. Actualmente el agua procede de la cuneta, pero en otros tiempos el sistema de captación era extenso y aprovechaba las escorrentías del otro lado de la carretera

Frente al tanque, a unos cien metros, se distingue claramente un aljibe, que se diferencia del tanque por la forma y su mayor capacidad. El aljibe es un depósito subterráneo de forma rectangular que consta de un sistema de captación, una balsa de decantación y el depósito propiamente dicho, cubierto con una bóveda alargada. Éste podría ser un aljibe tipo para satisfacer la demanda de una unidad familiar, con una cabida aproximada de 150.000 litros, lo que significa a “grosso modo” que sería capaz de suministrar unos 400 litros diarios, cantidad aceptable para dar de beber al pequeño rebaño, a los animales de corral y para el consumo familiar, teniendo en cuenta que en una sociedad tradicional el consumo de agua queda limitado a las necesidades básicas.

5.2.5.- Construcciones agropecuarias

Aunque parte de las viviendas son nuevas, también observamos algunas tradicionales con corrales, parcialmente techados, y que cuentan con respiraderos verticales y muy estrechos a manera de troneras a ras de suelo. El corral es una estancia fundamental donde se guarecen los animales de los que se obtiene el aporte de carne, leche, queso y huevos, además del abono, la piel y algún dinero procedente de su venta. En todos ellos suele haber dos partes diferenciadas, una de noche, cerrada y pequeña, y otra de día, abierta y más extensa.

5.2.6.- Las chumberas

Sobre el suave piedemonte que desciende desde las montañas de Levante podemos observar una densa masa verde de paletares o chumberas. No hay cortijo tradicional sin su plantación de chumberas en los alrededores y esto por una razón elemental: son básicas para la subsistencia del ganado y es el fruto más consumido. Cuando el pasto escasea cabras, ovejas y cerdos son alimentados tanto con el fruto como con la hoja carnosa. En verano se consumen habitualmente como parte de la dieta, y en otoño se siguen comiendo, ya que era costumbre conservarlos en un lugar fresco y seco, debidamente envueltos entre la paja.

 

Como podemos observar en este entorno, las paletas quedan dispuestas en largas hileras paralelas, dejando entre ellas una franja donde se cultiva cereal. En las zonas con pendiente, la paleta se cultiva sobre los ribazos que forman los aterrazamientos escalonados, y si el cortijo está situado en una zona abrupta crecen, junto a él, sin disposición organizada.

5.2.7.- Las vías pecuarias

Aquí confluían las rutas costeras procedentes de San José y Los Escullos, la de Almería, la de Níjar y el acceso a los pastos y minas de la sierra. Si miramos a nuestro alrededor algunos tramos de estos caminos son perfectamente visibles. Estamos, pues, en un cruce de vías pecuarias, que aun hoy son apreciables, aunque muchas de ellas se hayan convertido en carriles y carreteras. Estas vías pecuarias tradicionales quedaban normalmente bordeadas por vegetación que impedía o dificultaba que el ganado o los caminantes traspasaran el camino y entraran en los cultivos colindantes, empleándose para ello plantas espinosas y tupidas como pitacos, cambrón y chumberas. El resultado era un corredor práctico, casi infranqueable y de una estética singular.

5.2.8.- El Huerto

 

 

En el camino que une la cortijada con el aljibe blanco que hay junto a la carretera, encontramos un pequeño huerto de subsistencia, con la peculiaridad de la ausencia de manantial o pozo que le suministre agua de riego. Para obtener el agua utilizan el mismo sistema que los aljibes: una zona de captación que, en caso de lluvias, dirige el agua al huerto, que ocupa una zona baja, hundida o fácilmente inundable que permite que la tierra acumule agua y humedad. De esta manera obtenemos una pequeña superficie de cultivo donde se plantan las especies vegetales de uso más necesario. Este pequeño huerto queda situado cerca del aljibe para que se pueda regar también con cubos. El huerto se protege de los vientos y de los animales con una valla formada por cañas, ramaje seco y plantas con espinas.

12

Servicios relacionados en Boca de los Frailes:

Apartamentos Turísticos Villa Maltes

A 10 minutos de la playa y a 5 kms de San José, Village Villa Maltés está situado en el valle de la Boca de los Frailes, en el paraje El Maltés. Despertarse allí es un privilegio.

Visite nuestra web
info@villamaltes.es